10 consejos para integrar el ejercicio en tu día

En España, más del 30 % de la población adulta no alcanza los niveles mínimos de actividad física recomendados por la OMS. El sedentarismo se ha convertido en uno de los principales factores de riesgo para la salud, pero lo cierto es que empezar a hacer ejercicio no tiene por qué ser difícil. Solo hace falta un plan realista, un poco de constancia y algunas claves para convertir el movimiento en un hábito sostenible.

Si estás buscando cómo empezar a hacer ejercicio y no abandonar a las pocas semanas, esta guía es para ti.

  1. No esperes motivación, empieza por acción
    Esperar a sentirse motivado es una de las trampas más comunes. La motivación aparece después de empezar, no antes. Lo importante es construir el hábito a partir de pequeñas acciones repetidas.
  2. Establece objetivos realistas
    Pasar de cero a una hora diaria de entrenamiento no suele funcionar. Mejor empezar con metas alcanzables: 10 minutos al día, tres veces por semana. El progreso vendrá con el tiempo.
  3. Encuentra una actividad que disfrutes
    Caminar, bailar, nadar, andar en bicicleta o hacer ejercicios suaves en casa. No todo tiene que parecerse a un entrenamiento. Elige algo que disfrutes y que puedas mantener en el tiempo.
  4. Programa el ejercicio en tu calendario
    El movimiento debe formar parte de tu agenda, igual que una reunión o una cita médica. Bloquear tiempo en el día ayuda a priorizarlo y reducir las excusas.
  5. Crea un entorno que lo facilite
    Deja las zapatillas a la vista, ten ropa cómoda lista y elimina fricciones. Si todo está preparado, es más fácil cumplir.
  6. Utiliza herramientas de seguimiento
    Una app, una hoja de registro o un reloj con contador de pasos pueden ayudarte a ver tu progreso. Ver resultados, incluso si son modestos, refuerza el hábito.
  7. Apóyate en otras personas
    Contárselo a alguien, entrenar en grupo o tener un referente que te inspire puede marcar la diferencia. El compromiso compartido multiplica la adherencia.
  8. Acepta que habrá días bajos
    No todos los días serán iguales. El objetivo no es la perfección, sino la constancia. Incluso una sesión breve cuenta. Lo importante es no abandonar.
  9. Celebra los logros, por pequeños que sean
    Caminar más de lo habitual, mantener la regularidad o simplemente no saltarse una sesión merecen reconocimiento. Celebrar los avances refuerza el cambio.
  10. Recuerda por qué empezaste
    Salud, bienestar, energía, descanso, autoestima… Tener claro el motivo personal detrás del cambio ayuda a mantenerse cuando la motivación flaquea.

Empieza hoy tu nueva rutina

No se trata de hacer ejercicio perfecto. Se trata de empezar, paso a paso, con amabilidad y compromiso. Con el tiempo, lo que ahora supone un esfuerzo se convertirá en algo natural. Y tu cuerpo (y tu mente) lo agradecerán.

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